Melilla reactiva los huertos sociales abandonados para mayores en la Granja Rey Felipe VI
La Consejería de Medio Ambiente de Melilla ha puesto en marcha un plan para reasignar los huertos sociales que se encontraban sin uso en la Granja Rey Felipe VI. Esta iniciativa busca fomentar un envejecimiento activo y saludable entre los mayores de la ciudad, ofreciéndoles un espacio para la actividad física, la convivencia y el desarrollo de hábitos saludables.
En Melilla, la atención a la tercera edad es una prioridad. Los huertos sociales se presentan como una herramienta valiosa para mejorar su calidad de vida. La Granja Rey Felipe VI, con sus 65 huertos, ofrece un entorno ideal para que los mayores puedan disfrutar de los beneficios de la horticultura. Tras un periodo de abandono, estos espacios están siendo reactivados para brindar a los mayores un lugar donde cultivar, socializar y mantenerse activos.
Lo importante:
- Reasignación de huertos: La Ciudad Autónoma está reasignando los huertos sociales abandonados en la Granja Rey Felipe VI.
- Beneficio para los mayores: La iniciativa está dirigida a promover un envejecimiento activo y saludable entre los mayores de Melilla.
- Bienestar social: Los huertos sociales son una herramienta clave para el bienestar social y la participación activa de este colectivo.
- Mantenimiento: La empresa Talher se encarga del mantenimiento integral de los huertos desde octubre, incluyendo el suministro de agua y estiércol.
- Optimización de recursos: La reactivación busca optimizar el uso de los recursos públicos y mejorar la calidad de vida de la población mayor.
¿Por qué importa?
La reactivación de los huertos sociales en la Granja Rey Felipe VI es una noticia positiva para la comunidad melillense, especialmente para la población mayor. Esta iniciativa ofrece múltiples beneficios:
- Fomenta la actividad física: La horticultura es una actividad física moderada que ayuda a los mayores a mantenerse activos y mejorar su salud física. Trabajar la tierra, plantar, regar y cosechar son actividades que contribuyen a fortalecer los músculos, mejorar la movilidad y prevenir enfermedades relacionadas con el sedentarismo.
- Promueve la convivencia y la socialización: Los huertos sociales son un espacio de encuentro donde los mayores pueden interactuar, compartir experiencias y crear lazos de amistad. La convivencia en el huerto ayuda a combatir la soledad, el aislamiento social y a mejorar el estado de ánimo.
- Desarrolla hábitos saludables: El cultivo de alimentos frescos y saludables en los huertos sociales fomenta una alimentación equilibrada y consciente. Los mayores pueden cultivar sus propias verduras, frutas y hierbas aromáticas, lo que les permite acceder a alimentos de calidad, conocer su origen y disfrutar de los beneficios de una dieta rica en nutrientes.
- Estimula la mente: La horticultura es una actividad que requiere planificación, observación, aprendizaje y resolución de problemas. El cuidado de un huerto estimula la mente, mejora la memoria y la concentración, y ayuda a prevenir el deterioro cognitivo.
- Mejora el bienestar emocional: El contacto con la naturaleza, el cultivo de plantas y la satisfacción de ver crecer los frutos del trabajo propio tienen un impacto positivo en el bienestar emocional. La horticultura reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, y aumenta la autoestima y la sensación de utilidad.
- Ocupación del tiempo libre: Para muchos mayores, la jubilación puede ser un momento de transición difícil, en el que se enfrentan a la falta de ocupación y a la sensación de no tener un propósito. Los huertos sociales ofrecen una actividad significativa y gratificante para ocupar el tiempo libre, mantenerse activo y sentirse útil.
- Optimización de recursos públicos: La reactivación de los huertos abandonados es una forma eficiente de utilizar los recursos públicos y generar un impacto positivo en la comunidad. Al aprovechar espacios ya existentes, se evita la necesidad de construir nuevas instalaciones y se maximiza el beneficio social de la inversión.
La gestión del mantenimiento por parte de Talher es crucial. El suministro de agua y estiércol facilita el trabajo de los hortelanos, garantizando que tengan los recursos necesarios para cultivar sus huertos de manera eficiente y sostenible. No se especifica si hay algún coste para los usuarios por este servicio, un dato relevante que se debería confirmar con la Consejería de Medio Ambiente de Melilla.
¿Qué hacer ahora?
Si eres mayor de Melilla y estás interesado en participar en esta iniciativa, puedes informarte sobre cómo solicitar un huerto social en la Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma. No se especifica en la fuente el proceso de solicitud, los requisitos necesarios o los plazos de inscripción. Esta información debería estar disponible en la página web de la Ciudad Autónoma de Melilla o contactando directamente con la Consejería de Medio Ambiente.
Además, si conoces a algún mayor que pueda beneficiarse de esta iniciativa, anímale a informarse y a participar. Los huertos sociales son una oportunidad para mejorar la calidad de vida de nuestros mayores y promover un envejecimiento activo y saludable.
Esta iniciativa no solo beneficia a los mayores que participan directamente en el cultivo de los huertos, sino que también tiene un impacto positivo en la comunidad en general. Al promover la convivencia, la socialización y el desarrollo de hábitos saludables, los huertos sociales contribuyen a crear una sociedad más cohesionada, activa y saludable.
